After a successfull premiere of my new pieces "AGUA VIVA" especially created for Ballet Nacional Dominicano, and the new duet "A DEUX" for former Dutch National Ballet Soloist Michele Jimenez and Washington Ballet soloist Luis Torres Ortiz, I finally have some time to post some information about the evening that took place at Bellas Artes in Santo Domingo. The evening presented my piece "Nube Blanco" performed by Ballet Hispanico and "Agua Viva" by Ballet Nacional Dominicano including the new pas-de-deux sandwiched in between.
All pictures are by photographer Alex Saint-Hilaire. www.mediacana.com

“Aguas vivas”, evolución entre aguas hispánicas
By Roira Sanchez
“Nube blanca”, coreografía de la colombiana-belga Anabelle López Ochoa, invitada especial, es una exquisita pieza coreográfica que hace gala de todas las combinaciones plenas de sugestión entre el baile flamenco y el toque de la contemporaneidad, destinada al total lucimiento de los artistas, provocando que ningún espectador presente en la sala aparte la mirada del escenario.
Mientras que la pieza “Agua viva”, estreno mundial del Ballet Nacional Dominicano con la coreografía de López Ochoa, exhibe figuras que a través de un juego escénico logran irradiar fascinación, al tiempo que enriquecen una pieza que exhibe el sentir de la cultura latina fusionando distintas técnicas que, en definitiva, hacen de una pieza una gran estructura danzaría con naturalidad y humanización plena del movimiento."

“Aguas vivas”danza, música y canciones
By CARMEN HEREDIA DE GUERRERO
El programa inicia con el ballet “Nube, Blanco” de la coreógrafa Annabelle López Ochoa, interpretado por el Ballet Hispánico. La pieza inspirada según la propia coreógrafa en recuerdos de infancia es una verdadera sinfonía de movimientos expresados en diferentes lenguajes danzarios, donde la expresión corporal y hasta la palabra adquieren relevancia y se adhieren a un todo coherente en su diversidad. La música utilizada, hermosas canciones del ayer en la emotiva voz de María Dolores Pradera, motivan los diferentes momentos, algunos de evocación y añoranza, otros de alegría o tristeza. Pero el énfasis, la impronta en “Nube, Blanco” es el ritmo que marca la creatividad desbordante de Annabelle López, y se decanta en los sugerentes y continuos desplazamientos y formaciones de gran belleza.
Hay segmentos estupendos, sobresale por su novedad, aquel en que los bailarines con solo un pié calzado marcan el ritmo de la emotiva canción “Y ya”. Este despliegue de inventiva, la idea, solo puede ser expuesta por los bailarines, únicos capaces de proyectar en el espacio la creación danzaria, y cuando éstos poseen nivel técnico y capacidad artística, la composición coreográfica se convierte en obra de arte, esto se ha producido gracias a los excelentes bailarines que integran el Ballet Hispánico de Nueva York.

“A Deux” es un paso a dos impregnado de lirismo, en el que Annabelle López hace uso de hermosas y novedosas elevaciones que proyectan a la bailarina en un plano espacial. El excelente bailarín Luis Torres supedita su participación al lucimiento de la bailarina, ofreciendo un magnífico trabajo de “partenaire”. Michelle Jiménez muestra sus magníficas condiciones, la belleza de sus extensiones coronadas por un magnífico empeine producen una sensación de vuelo.

El ballet “Aguas Vivas”, cierra la primera parte. En esta pieza creada por Annabelle López para el Ballet Nacional, la coreógrafa utiliza el mar como metáfora del movimiento y el agua como fuente de vida. El “collage” musical es propicio, cada fragmento se aviene a los diferentes motivos; aquí como en sus anteriores ballets, su capacidad para crear danza se manifiesta. El mar en su constante vaivén no podía ser mejor fuente de inspiración, pero no sólo ese aspecto exterior, hay en las profundidades marinas una alegoría que utiliza para expresar las recónditas emociones del alma.
Los bailarines del Ballet Nacional con profesionalidad supieron expresar cada momento, cada individualidad brilla y con plasticidad elocuente transmiten los elaborados diseños coreográficos.


Aguas Vivas, cautivador espectáculo de la danza hispana
By José Rafael Sosa
Gran espectáculo que puso el alto la danza dominicana.
El espectáculo se guardaba sus esencias para el momento culminante en que se abrieran las cortinas del telón para hacer conciencia de que lo imposible es una dimensión que puede saltar en mil trozos de ilusión para dejar ver lo que el entrenamiento y, sobre todo, la pasión por la danza, pueden lograr.
Aguas Vivas ha sido uno de los puntos más destacadamente anotados por la embajada de Estados Unidos, por el criterio de selección, por la calidad de sus talentos y, más que todo, por el encuentro que, con nosotros mismos, nos proporciona, fuerte mensaje que debía estremecer conciencias Aguas Vivas parecía ser, a la distancia que permite la prisa y la presión del trabajo periodístico, otro buen espectáculo de danza de tinte internacional y local para presentar estrellas de la danza, como tantas veces se ha hecho.
Pero no era así. Era la vieja historia de la fuente del arte como vía de encuentros de gentes y pueblos, más que la suma de la estelaridad y los curriculums de los talentos participantes, de los que habría mucho qué decir.

Luis Torres, solista del Washington Ballet, estuvo pleno al interpretar las coreografías de la colombiana Annabelle López Ochoa, quien diseño y orientó al Ballet Nacional Dominicano, para dar con el estreno mundial de Agua Viva, en el marco de una colaboración entre compañía que hablan el mismo lenguaje gestual. El espectáculo se guardaba sus esencias para el momento culminante en que se abrieran las cortinas del telón para hacer conciencia de que lo imposible es una dimensión que puede saltar en mil trozos de ilusión para dejar ver lo que el entrenamiento y, sobre todo, la pasión por la danza, pueden lograr.

Aguas Viva desborda el ballet multicultural tal cual se ofrecía a primera vista. Se trata, probablemente, del mejor espectáculo de ballet contemporáneo que se haya registrado este año en la República Dominicana a un público que durante tres días tuvo la suerte de una experiencia total de arte expresivo, rítmico, sutil, intenso, cuidadosamente desbocado en sus giros, en sus movimientos colectivos de cuerpos que parecían ser uno y no muchos tal cual eran a primera vista.
Aguas Vivas destaca por su singular manera de dejar una impronta que juega hasta lograr la fórmula mágica en la cual luces, movimientos, la extraordinaria banda musical que le sostiene, deja sin aliento a un público que apenas llega a preguntarse “¿Cómo se logra esta perfección?
